Pastel vasco

El pastel vasco es un delicioso pastel relleno de crema y/o mermelada. Este típico postre vasco tiene sus orígenes en Cambo (Lapurdi) y data del siglo XVII. En aquellos tiempos el pastel no tenía nombre y la gente que viajaba a través del País Vasco empezó a llamarlo “el pastel de los vascos”. Fué así como aquel simple pastel recibió un nombre simple. Desde entonces, ha ocupado un hueco destacado como símbolo de la tradición culinaria del País Vasco.

pastelvasco

Realmente existen múltiples variaciones del pastel vasco. Las recetas originales empleaban en el relleno frutos salvajes de temporada, encontrados generalmente en los alrededores del baserri, y no fue hasta finales del siglo XIX cuando empezó a rellenarse con crema.

Algunos están rellenos de crema, otros de mermelada. Algunos son gruesos, más parecidos al bizcocho; mientras que otros son finos y crujientes en el exterior. Algunas veces se hornea intentando que la crema sea parcialmente absorbida por la masa, creando así un pastel más jugoso. Otras veces el pastel se prepara con una separación bien definida entre la crujiente masa y la crema en su interior. Cada pueblo y familia tiene una receta diferente. Una vez hayas conseguido una buena base para el pastel, es muy fácil experimentar con él y elaborar un montón de deliciosas variedades.

En esta receta os presento mi versión favorita del pastel vasco.

Los ingredientes que vamos a necesitar son:

  • Los ingredientes para la masa

    • 500 gr de harina
    • 300 gr de mantequilla en pomada
    • 300 gr de azúcar en polvo o glas
    • 3 huevos
    • 1 yema
    • 1 sobre de levadura royal
  • Para la crema pastelera

    • 1/2 l de leche
    • 1 huevo
    • 3 yemas
    • 75 gr de azúcar
    • 30 gr de harina de maíz refinada
    • 1 rama de canela
  • Además

    • 1 huevo
    • Mantequilla, para untar el molde
    • Azúcar glas

Elaboración:

Precalentamos el horno a 200º.

Primero haremos la crema pastelera. Para ello en una cazuela al fuego vertemos la leche y la rama de canela (rota en dos pedazos). Sin dejar que hierva, dejamos que la leche infusione cinco minutos. Mientras tanto, en un cuenco, mezclamos la harina de maíz refinada, el azúcar, las tres yemas y el huevo y lo removemos hasta lograr una mezcla uniforme.

Una vez infusionada la leche, extraemos la rama de canela (colando la leche si es preciso) y, en la misma cazuela, añadimos la mezcla y removemos bien. Volvemos a poner la cazuela al fuego y mantenemos, sin dejar de remover, hasta que espese. Una vez hecho la reservamos a temperatura ambiente.

Para hacer la pasta quebrada ponemos los huevos, la yema y el azúcar en un cuenco grande y batimos enérgicamente. Sin dejar de batir, añadimos la mantequilla. Tras tamizar la harinala agregamos a la mezcla junto con la levadura y seguimos amasando hasta lograr una pasta homogénea. Por último la colocamos en un film transparente, la envolvemos y la dejamos reposar en el frigorífico hasta que endurezca.

A continuación, dividimos la masa en dos porciones y las extendemos con el rodillo. Tras untar el molde con mantequilla, lo cubrimos con una de las dos porciones. A continuación, lo rellenamos con la crema pastelera y cubrimos el pastel con la segunda porción. Para terminar de prepararlo, untamos la superficie con huevo batido usando para ello una brocha.

Finalmente horneamos el pastel 25 minutos.

Notas:
Aprovecha el recubrimiento de huevo para decorar el pastel a tu gusto. Ahí donde no haya huevo quedará más claro y con menos brillo.
Opcionalmente puedes espolvorear azúcar glas para decorarlo.

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